4.- LOS HERMANOS
Sí, fui bendecida con tres hermanos, dos chicas y un chico y conmigo cuatro en total. No me crié con ellos, sino con mi abuela. Volví a casa de mis padres a la edad de dieciocho años. Al principio no les entendía, luego me acostumbre a ellos y quise ser como la gallina clueca, cobijando en sus alas a los polluelos.
Crecieron, se casaron, alguno se separó. Me hubiera gustado que nos reuniesemos a comer, cenar y que vinieran más a menudo, pero todo se distancia y si quiero hablar con ellos siempre he de dar el primer paso.
He de dajarlos ya volar.
Mayva
3.- Las lágrimas purifican el alma
Nunca os avergoncéis de llorar. Yo lo hago a menudo. Una vez lo has hecho la carga de tu equipaje es más ligera. Lloré cuando me diagnosticaron el malestar, a los 27 años. Volví a llorar la segunda vez y recaí en el tercer diagnóstico.
Pero aún así sigo caminando por esta bendita tierra. Sigo creyendo en mi buen Dios y acepto y me resigno ante mi destino. Y sigo creyendo en el amor.
Hay días grises que luego se transforman en azul y se transmutan al violeta, que es el perdón y la compasión.
Mayva
2.- UNA PRINCESA EN LA TIERRA
Siempre supe que era una princesa.
Vine para aprender, no para ser juzgada. Mi nombre es Lekar del planeta Diamante; siempre me consideré alguien que está predestinada a proteger a los más débiles.
Pero después de muchos años entendí que los humanos te utilizan y cuando han conseguido lo que quieren, te apartan de su lado con excusas que no entiendo. Te dicen que quieren vivir su vida o que tu misión con ellos ha terminado.
Pues bien, espero una nueva misión para mí; mi propia casa, mi pareja y mi independencia.
Amar y ser amada.
Mayva
1. UN MAGNÍFICO PLAN
No sé cómo empezar así que será así como empiece:
Una vez leí que Dios tiene un plan para todos nosotros y sólo hay que descubrirlo. Durante muchos años creí que era ayudar a los demás y tanta fue mi dedicación que olvidé vivir mi propia vida.
Las circunstancias ¿tal vez? No lo sé. ¿Mis constantes recaídas de salud? ¿O mis decepciones amorosas?
Creo y supongo que si allí arriba existe internet pondría ahora mismo, o escribiría una larga carta, un e-mail, preguntándoselo. ¿Cuál es el siguiente paso? Para dejar de cuidar, para cuidarme a mí misma.
S.O.S. Necesito respuesta.
Mayva
Tu puedes
Mari
Reflexión: introducir siempre ¡Alegría en vuestros corazones!.
Un beso os quiere Mari



